Lo que no sabías de Yassir Zabiri, nuevo fichaje del Racing
- Pablo Puente
- hace 2 horas
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En el año 1950, justo después de ascender a Primera, el Racing fichó a un delantero marroquí: Mahjoub. Llegó procedente del Olympique de Marsella y dejó huella: marcó en su debut contra el FC Barcelona, anotó el gol del triunfo ante el Real Madrid en Chamartín y firmó 10 goles en 18 partidos. Con 29 goles en liga en tres temporadas, Laureano Ruiz lo incluyó recientemente en el banquillo de su equipo histórico del Racing.
Y precisamente, en un Racing que vuelve a competir en Primera, el club apuesta de nuevo por un delantero marroquí, Yassir Zabiri, que llega cedido sin opción de compra desde el Rennes. Un atacante nacido en 2005, zurdo, cuya incorporación lleva el sello de Chema Aragón: es un jugador joven (21 años), prometedor (Balón de Plata y uno de los máximos goleadores en el Mundial sub-20 que ganó Marruecos en 2025), y su talento está todavía por explotar en la élite (su club de origen pagó 10 millones por él, pero solo jugó seis partidos en media temporada, todos saliendo desde el banquillo).
Por qué Yassir Zabiri jugó tan poco en Rennes
Siete goles en 20 partidos con el Famalicão (solo ocho de ellos como titular) y un gran Mundial sub-20. Con ese cartel, el Rennes se lanzó a pagar 10 millones de euros por Zabiri, elegido para sustituir al traspasado Kader Meïté. Sin embargo, el jugador pasó prácticamente inédito: 42 minutos disputados (sin añadidos). Se preguntarán por qué.
Zabiri arrastró unas molestias en el cuádriceps nada más llegar y tuvo la mala fortuna de firmar por un club que dos semanas después destituyó al entrenador que lo quería, Habib Beye. Eso, y que su siguiente técnico, Franck Haise, no estaba (ni está) tan convencido. Haise, conocido por su exigencia táctica y por querer guerreros preparados para rendir de inmediato, no le esperó, afianzó un once titular que encadenó varias victorias seguidas y a Zabiri le resultó complicado entrar.
Públicamente, en rueda de prensa, en marzo, el entrenador también envió un mensaje a Zabiri. Dijo que el delantero necesitaba demostrarle cada día al cuerpo técnico que está preparado para ganarse el sitio, agachar la cabeza, seguir apretando y ser constante. Una declaración que lo dice todo y que demuestra que detrás de esas palabras hay algo más.
Lo que no se ha contado hasta ahora
Según varias fuentes consultadas, la dirección deportiva del Rennes se sintió decepcionada por las dificultades del futbolista para ponerse al mismo nivel de intensidad que sus compañeros en los entrenamientos. Tanto el entrenador como el director deportivo han deslizado que el jugador ha estado lejos del nivel de la Ligue 1 por su compromiso y actitud (no por lo técnico). Durante varios meses esperaron más entrega, sobre todo entre semana.
Que si le falta implicación y apretar más cuando no le toca jugar, que si tiene que ser menos tierno en los duelos, que si asentó poco los mecanismos tácticos de Haise, que si le falta madurez competitiva… Estos son los argumentos que emanan desde el club bretón. Quizá sea tan simple como que había mucha competencia, acaba de llegar a la élite y al entrenador no le entró por el ojo.
Eso sí, Zabiri tiene fama de ser un tipo con carácter, con todo lo bueno y malo que eso conlleva (podrán pensar en Arana). De él también se dice que es impaciente (quizás sean las ganas de triunfar). El seleccionador marroquí sub-20, Mohamed Ouahbi, declaró públicamente que Zabiri es un futbolista "diferente", con el que es necesario saber comunicarse y con el que tuvo "algunas fricciones" durante una concentración en España. Podían ser sus ganas de estar en el Mundial sub-20 y triunfar, algo que demostró con una actuación decisiva y posterior llamada de la absoluta, con la que acabó debutando. Lo más importante es que no consta ningún problema disciplinario grave.

Una decisión que marcó la carrera de Zabiri
Yassir Zabiri estuvo cerca de no participar en el Mundial sub-20 que hizo despegar su carrera. El Famalicão no estaba obligado a dejarlo marchar y tanto el club como su entrenador Hugo Oliveira se negaron a liberarlo en plena temporada. Ni siquiera con la intervención de Regragui, tal y como reveló el seleccionador Ouahbi.
Entonces, Zabiri fue a hablar directamente con su entrenador, acompañado por el capitán de su equipo. El jugador expresó su voluntad de ir al Mundial y el técnico le respondió que corría el riesgo de perder su puesto. Zabiri le prometió que volvería como campeón del mundo y máximo goleador. ¿Demasiado bonito como para ser verdad? Confianza no le falta al futbolista. Aquella promesa le cambió la carrera y al Famalicão le reportó una buena cuantía económica.
Cualidades y potencial del nuevo fichaje del Racing
No pregunten en Francia por Zabiri. Todo el mundo les dirá que no lo han visto lo suficiente. Ni siquiera los periodistas, ya que entrenamientos no suelen ser abiertos en Rennes. Tan solo escucharán que en el poco tiempo que tuvo se le vieron cosas y que en el Mundial Sub-20 brilló con el doblete en la final frente a Argentina para el primer título de la historia de Marruecos.
Al ficharlo, en Rennes destacaron su talento, movilidad, lectura del juego y serenidad ante la portería. Hugo Oliveira, su entrenador en Famalicão, habló también de un atacante con mucho talento, inteligente en sus desplazamientos y muy móvil. También hay quien dice que es un jugador intenso y que destaca por un disparo bueno y potente con la zurda y por su determinación, aunque todavía está un poco verde a la hora de controlar el balón...
Yo intuyo un jugador que puede ir bien al espacio y puede permitir al Racing ser vertical y atacar las espaldas de las defensas ajenas buscando los pases tan característicos de Íñigo Vicente y los nuevos que le pueda poner Sergio Canales. También que en alguna ocasión pueda llegar de cabeza en el área, exhibir el golpeo con zurda y que sin pelota trabaje en la presión.
Consultado para elaboración de este artículo, un scout de un club que estuvo interesado en Zabiri en el mes de invierno responde lo siguiente: "Dentro del área tiene variedad de movimientos y capacidad para separarse de sus adversarios y generarse ocasiones o ayudar a crearlas para compañeros. A menudo busca el primer palo, pero también puede atacar el segundo o situarse en el punto de penalti, especialmente si centran desde la derecha. Ha mejorado mucho en esta faceta, ya que en el Mundial sub-20 solía quedarse demasiado estático dentro del área y le faltaban desmarques", destaca.
En cuanto a sus movimientos sin balón, "Zabiri puede resultar bastante interesante con sus desmarques a la altura de la línea del centro del campo para recibir pases largos. Suele elegir bien el momento para iniciar sus carreras, tanto partiendo de una posición adelantada como desde una posición reglamentaria. Es capaz de curvar su trayectoria para evitar el fuera de juego y recibir en el espacio, permitiendo que el bloque del equipo avance o generándose situaciones de cara a portería", asegura.
Sobre sus debes, este profesional destaca que, "de espaldas a portería, sabe proteger el balón en determinadas situaciones, pero en líneas generales tiene un amplio margen de mejora. Cuando entra en contacto con un adversario, suele perder el duelo. Puede deberse a una protección deficiente con los brazos o a que directamente no los utiliza. A menudo, el defensor consigue colocar los brazos por encima de él, desequilibrarlo y hacer que Zabiri sufra el duelo. De la misma manera, en el juego aéreo considero que se encuentra uno de sus principales defectos. No se crea espacio para atacar el balón, no incomoda a su rival para imponerse en el duelo y suele sufrir el contacto. Además, con frecuencia ni siquiera salta para disputar la acción", observa.
Para terminar, el scout me traslada que Zabiri le gusta "cuando aprovecha la desaceleración de los rivales, que tienen que reajustar sus apoyos al llegar a su altura para perseguirlo, y los supera mediante un toque en la dirección contraria. También utiliza bien las fintas para eliminar adversarios amagando tiros y que, teniendo en cuenta su capacidad para ejecutar remates potentes, se trata de un recurso muy acertado".
La historia de Yassir
Hermano pequeño criado en el seno de una familia de Marrakech, a Yassir ya se le intuía el talento cuando con cinco o seis años jugaba a la pelota en la calle con sus amigos, compañeros del colegio y vecinos. Su padre, Abdellatif, fue el principal responsable e impulsor de su carrera, ya que de su mano ingresó en el centro de formación del Kawkab Athletic Club de Marrakech. Después entró en la Association Al-Ikhlas, actualmente denominada Golden Foot, que mantenía una colaboración con la Academia Mohammed VI, institución reconocida internacionalmente para la que fue seleccionado en 2015.
De esta manera, con 10 años, Zabiri dejó Marrakech y se fue al centro principal de la Academia, situado en Rabat. Una decisión que supuso abandonar el entorno familiar y pasar a vivir y estudiar en una residencia de alto rendimiento, en la que permaneció nueve años. Allí recibió enseñanza académica y una formación futbolística con la que cambió los campos de tierra por unas instalaciones con césped y recursos profesionales.
La Academia también le proporcionó una interesante red de relaciones: convivió tres años con Azzedine Ounahi (actual jugador del Girona), y Nayef Aguerd (jugador del OM y ex de la Real Sociedad) se convirtió en una referente. Otro jugador con el que se conocía ya en Marrakech es Abdelhamid Aït Boudlal, con el que se reencontró en el Rennes. También compartió muchos años con futbolistas como Houssam Essadak y Yassine Khalifi. Una convivencia que explica una parte del éxito de la selección marroquí sub-20.
Comenzó su andadura en el Union Touarga, con el que debutó en enero de 2024 y disputó 11 partidos, marcando tres goles y repartiendo una asistencia. Pero el futuro le deparaba cotas mayores. Zabiri pensaba en Europa y su Academia organizó un torneo sub-19 en el que fue elegido mejor jugador. Llegaron las ofertas y su futuro acabaría estando en el Famalicão, cuyo proyecto sedujo a Ismail Mouline, representante del joven delantero. Su nuevo destino trabaja muy bien con los jugadores jóvenes, los revaloriza (pensaban en el ejemplo de Manuel Ugarte, que dio el salto al Manchester United). También les ofrecía buenas condiciones y la posibilidad de estar cerca de su familia. Precisamente, su agente, dicen los que le conocen que es como si fuera un hermano mayor para él.
El comienzo no fue sencillo. Tocaba adaptarse a un nuevo modo de vida, otro entorno cultural y mayor nivel de exigencia. También llegaron las lesiones, pero a caballo entre el sub-23 y el primer equipo fue haciendo camino y una buena racha entre ambos y la selección sub-20 comenzó a dispararlo... Hasta que salió en el Mundial Sub-20, y el resto, como se suele decir, es historia.
El Racing se ha especializado en el último tiempo en ser el lugar idóneo para que este tipo de futbolistas exploten sus cualidades. Tendrá que competir con Villalibre, Guliashvili y Arana para recuperar la continuidad. ¿Será el Saibari del Racing? ¿Se quedará en Capanni? No lo sé, pero si deja las cifras que dio Mahjoub, Chema Aragón lo habrá vuelto a hacer.










